Nunca hay un adiós total entre dos seres, siempre es un “nos volveremos a ver” en algún lugar del tiempo. No hay olvido cuando existe la amistad y el recuerdo de momentos entrañables, alegrías y secretos.
Nos volveremos a ver porque siempre hay un regreso, nos volveremos a ver, nos volveremos a ver.
Andrés Calamaro. El salmón. 2000
