Todos conocemos las ventajas que las nuevas tecnologías han aportado a nuestras vidas. Se han convertido en una herramienta imprescindible y para un sinfín de tareas ya ni nos acordamos del TIEMPO que nos llevaba realizarlas manualmente.
Conscientemente, todas esas luces enmascaran los inconvenientes, sus sombras, y no queremos darnos cuenta de cómo somos utilizados a través de ellas.
Recuerdo mis primeros contactos con el ordenador, no fueron por curiosidad ni porque me atrajese el mundo informático, por tanto, la mía no fue una elección totalmente libre, y estoy convencida de que a la gran mayoría le ha pasado algo similar, los ordenadores nos han conquistado rápidamente a todos y eso solo es posible cuando poderosos y hábiles intereses comerciales se esconden detrás, TODOS conectados somos una inmensa fuente de beneficios económicos, las nuevas tecnologías nos han sido impuestas mediante estrategias de marketing ultraeficaces, que han generado deseo, sumisión y necesidad, y como en un experimento con ratas de laboratorio, desarrollamos conductas dependientes (piensa en lo que haces cuando se te olvida el móvil en casa), adictivas ( cuando te conectas a las redes sociales por un rato ) y dañinas, es tan inabarcable todo lo que hay y lo que nos proponen que siempre provoca en nosotros la sensación desagradable de miedo a estar perdiéndonos algo.
Hay un gran conflicto entre el tiempo que pasamos delante de nuestras pantallas y vivir la vida.
Debemos ser capaces de encontrar el equilibrio, seducidos y manipulados, … yo esta semana me he apuntado a un seminario sobre redes sociales, después de estar 2 meses haciendo un uso mínimo de las mismas para ver que pasaba y no ha pasado NADA.
Lo dicho, un gran conflicto.